En la etapa del embarazo todas las mujeres suelen estar expuestas a diferentes tipos de enfermedades o complicaciones que pueden poner en riesgo su salud o la del feto. Es aquí donde el control médico es indispensable para prevenir o tratar alguna condición.

Las más comunes tiene que ver con la hipertensión, como la preeclampsia, sin embargo, hay varias formas de detectarla para que sea controlada a tiempo por los profesionales de la salud y que el resto de la gestación se dé de manera sana.

¿Qué es la preeclampsia?

Se trata de una complicación de salud que causa una alta presión arterial y muestra signos de daños renales y afecta a aproximadamente al 7% las mujeres, generalmente primerizas, en su etapa de preñez. Esto sucede usualmente luego de las veinte semanas de gestación e incluso luego durante el trabajo de parto.

No hay una razón exacta de porqué se da esta enfermedad, sin embargo, muchas teorías han determinado que las mujeres con sobrepeso, hipertensión crónica y enfermedades relacionadas en el metabolismo son más propensas a sufrirla.

Que el flujo sanguíneo hacia el útero sea insuficiente también es un factor que puede causar la preeclampsia, así como la inflamación excesiva producida por el embarazo, la falta de calcio en el cuerpo que evita una presión sanguínea sea normal o cuando el sistema inmunológico falla al tratar de curar una herida.

En general las mujeres que padecen de preeclampsia han tenido otros familiares cercanos que también la sufrieron. Otro caso muy común es ver esta condición en madres que tienen un embarazo multifetal o que pasen de los 35 años.

¿Cómo determinar si se tiene  preeclampsia?

En la mayoría de los casos esta enfermedad es silenciosa y se da de manera inesperada, por lo tanto, se puede determinar gracias a las mediciones constantes de la presión arterial o a través de un exámen de orina para detectar si hay altos niveles de proteína.

Los signos importantes que se deben tener en cuenta son: la hinchazón de manos o cara, los fuertes dolores de cabeza, dolor en la zona abdominal, problemas para respirar e incluso los repentinos cambios y molestias visuales.

En general las mujeres comienzan a experimentar episodios de ansiedad y confusiones mentales. Otros de los síntomas son náuseas y vómito abundante.

Posibles riesgos

El más común de todos es que haya un nacimiento prematuro del bebé, normalmente un mes antes de lo previsto y con ello que este se vea afectado con problemas neurológicos severos.

Entre otros casos se puede presentar que el flujo sanguíneo no llegue de manera correcta a la placenta provocando la restricción del crecimiento intrauterino, el feto se ve limitado de alimento y por eso al nacer suelen ser más pequeños de lo que deberían en comparación a su edad de gestacional.

A la mayoría de estos recién nacidos se les suele dejar en observación médica durante unos días mientras se estabilizan, mientras que a otros se les dejan meses en cuidados intensivos trayendo como consecuencia desestabilidad emocional para la familia.

En muchas situaciones el hecho de que esta enfermedad afecte el buen funcionamiento de la placenta y se le restrinja al feto el flujo de sangre y oxígeno a sus órganos vitales pueden a llegar a causar la peor consecuencia de todas, la muerte.

Maneras de tratarlo

La única manera de que cese la preeclampsia es que nazca el bebé y se extraiga completamente la placenta. En esta etapa tan importante el control médico es la principal manera de que no se generen daños mayores.

Dependiendo de la severidad, la madre puede ser internada para permanecer en constante chequeo médico y se les suele dar un tratamiento antihipertensivo. Si se está en un estado de emergencia y el feto tiene la edad gestacional adecuada, lo más común es la realización de una cesárea.



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La mejor experiencia de mi vida fue tener a mi niñita. Compartir lo maravilloso de todo el proceso es como volver a rememorarlo por un momento.

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