sindrome del nido

Seguramente ya habías escuchado hablar acerca del “síndrome del nido vacío”, esa sensación de soledad que experimentan algunos padres, sobre todo las mamás, cuando sus hijos se marchan de casa en busca de independencia. Pues, para tu sorpresa y la de algunos más, hoy estaremos hablando del síndrome del nido, y aunque sus nombres se asemejan mucho, no tienen nada que ver uno con el otro. La realidad es que se trata de todo lo contrario, ya que mientras en uno se abandona el nido (hogar), este otro se refiere a la preparación para recibir a uno o más bebés en el.

¿Cómo identificarlo?

La verdad es que saber si tu o alguien más está atravesando por el síndrome del nido, es sumamente fácil. Ya que se trata de un estado emocional y físico en el que cierta ansiedad se apodera de ti, todo en pro de tener listo cada detalle antes del nacimiento del pequeño. Esta sensación, un tanto incontrolable, ocurre en las últimas semanas de gestación y viene acompañada de fuertes deseos de tener totalmente limpios los ambientes de la casa, de verificar constantemente que tienen todo lo necesario en las maletas para salir al hospital. Emociones tales como: temor, nervios, exaltación y ánimo excesivo. Lo que muestra una diferencia muy marcada con el estado anímico de muchas madres en los últimos días de su embarazo que tienden al agotamiento y hasta la tristeza.

Algunos consejos para sobrellevarlo

No importa si eres mamá primeriza o si ya tienes experiencia, los días previos al parto, al igual que todo el embarazo, necesitan que estés tranquila. Así que si te sientes con toda la capacidad de limpiar la casa, el baño, lavar la ropa y demás, por favor evita hacerlo. Este tipo de actividades pueden tener ciertos riesgos, y ni tu, ni los tuyos necesitan un accidente que afecte tu salud ni mucho menos la del bebé.

El llamado es a estar tranquila y tratar, en la medida de lo posible, no gastar energías. No malinterpretes esto con no hacer nada, ya que permanecer inmóvil también puede hacerte daño y generar mayor ansiedad, no pasa nada malo con que te ocupes, dedicate a lo verdaderamente necesario. Como dar unos toques finales a la habitación del niño, pero procura no pasar mucho tiempo de pie, ni se te ocurra levantar cosas pesadas.

El síndrome del nido hace que estés en constante estado de alerta, incluso puede que por las noches te cueste aún más conciliar el sueño que en los meses anteriores. Una forma de contrarrestar esto es siendo bien estrictos con la dieta, y es que si bien el consumo de café, chocolate o bebidas de tipo energéticas estaba siendo controlado durante los primeros meses del embarazo (como debe ser), ingerir este tipo de alimentos ahora debe pasar a ser inaceptable.

Nada de qué preocuparse

Para finalizar es fundamental entender que este síndrome no es sinónimo de que algo esté mal, nada más alejado de la realidad. Se trata de un proceso natural que puede o no presentarse durante ese periodo final de tu maternidad, y como tal debe vivirse. Lo mejor que puedes hacer como madre es disfrutarlo, o si eres allegado/a de una madre que pasa por el, ayúdale a disfrutar del viaje de emociones. Nada malo puede tener desear un lugar 100% higiénico para un recién nacido. Así que relájate, ten en cuenta todos los consejos anteriormente mencionados y no habrá nada por lo que preocuparse. Tanto tu como tu familia estaréis preparados para la recién llegada del bebé.



Author

La mejor experiencia de mi vida fue tener a mi niñita. Compartir lo maravilloso de todo el proceso es como volver a rememorarlo por un momento.

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