contracciones de Braxton Hicks

El embarazo es una de las experiencia más bonitas e inolvidables que una mujer puede vivir. Sin embargo, durante este período deben cuidar mucho de su salud para que ni ellas ni el feto sufran algún daño.

Es común que exista mucha preocupación por parte de las madres al momento de experimentar ciertos cambios en su cuerpo, sobre todo en los últimos meses de gestación. Las más comunes son las contracciones repentinas antes de la fecha prevista de parto, pero es necesario saber que muchas de ellas pueden ser una falsa alarma.

¿De qué se trata?

Las contracciones de Braxton Hicks son espasmos musculares producidos en el útero de manera espontánea y aparecen en las mujeres embarazadas normalmente en su tercer trimestre de gestación. Muchas suelen confundirlo con las de parto pero estas puede ser solo un pequeño susto.

Se le colocó este nombre en honor al doctor que estudió todos sus síntomas y causas, John Braxton Hicks. El mismo determinó que esto ocurre porque el útero y cuerpo en general comienzan a entrenar preparándose para la etapa más importante, el trabajo de parto, es por esta razón que también se les llama contracciones de práctica.

Suelen durar normalmente entre treinta segundos o un minuto, en casos más extremos dos minutos, aunque es poco usual. No son tan dolorosas como las del parto pero si causan incomodidad en las mujeres y grandes momentos de estrés por la preocupación de no estar seguras si se trata del trabajo de parto o no.

¿Cómo diferenciarlas de las del parto?

Mientras más tiempo una mujer tenga de gestación las contracciones de Braxton Hicks se vuelven más frecuentes y en ocasiones un poco dolorosas, sin embargo, son totalmente diferentes a las de parto.

Lo primero que se debe tener en cuenta es que las que se producen antes de dar a luz son constantes, ocurren cada dos o tres minutos y duran un promedio de dos minutos cada una, sin mencionar que son las más dolorosas que cualquiera que se haya sentido anteriormente y por lo general se siente en la zona pélvica.

Las de Braxton Hicks, a pesar de ser impredecibles, son de una intensidad y frecuencia irregular, al momento en que disminuyen suelen desaparecer de manera definitiva durante muchas otras horas. Normalmente se siente la incomodidad en la zona superior del abdomen.

Si antes de las 37 semanas del embarazo se llega a sentir un dolor parecido al de la menstruación a causa de una contracción, es recomendable ir a ver a un médico porque puede tratarse de una amenaza de un parto precoz.

Manera de aliviarlas

La hidratación es una de las principales recomendaciones porque si no se toma suficiente líquido diariamente, pueden ser más frecuentes. Inclusive los baños de agua tibia son ideales para contrarrestar las incomodidades.

Es muy importante cambiar de posición de manera instantánea al momento de sentir la primera convulsión, moverse de lugar, sentarse por unos minutos o quedarse se pie hasta que pase. Hacer ejercicios de respiración es imprescindible y evitar hacer cualquier tipo de esfuerzo.

Se deben evitar las ganas de orinar porque la vejiga llena incrementa los espasmos, así que es importante siempre ir al baño en este caso.

En caso de experimentar fluidos con restos de sangre o convulsiones cada vez más constantes y dolorosas o sentir que el feto está disminuyendo la movilidad, se debe contactar de manera urgente a un médico o llevar a la madre a un hospital.

Parte de un embarazo saludable son estas “contracciones de práctica”, si se evalúan de manera correcta los síntomas y no hay un dolor intenso, no habrá de qué preocuparse, todo saldrá muy bien.



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La mejor experiencia de mi vida fue tener a mi niñita. Compartir lo maravilloso de todo el proceso es como volver a rememorarlo por un momento.

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