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Estamos en la etapa final. Nuestra fecha de parto se acerca y pronto conoceremos a esa nueva vida que sigue evolucionando en nuestro útero. Se trata de un período de grandes desafíos. Conocerlos a profundidad es el secreto para enfrentarlos con calma y sabiduría. En este espacio profundizaremos en cómo se desarrolla el feto en estas semanas y las interrogantes o preocupaciones más frecuentes del tercer trimestre de embarazo.

¿Qué esperar del tercer trimestre?

El tercer trimestre se inicia en la semana 27. La mayoría de los nacimientos se producen entre las 38 y 42 semanas contadas desde el primer día de la última menstruación. Debemos recordar que se trata de una fecha aproximada y que puede variar en cada mujer. En esta fase ocurren varios acontecimientos importantes en el desarrollo fetal:

  • Sus ojos se abren y puede distinguir destellos o luces brillantes.
  • La médula ósea empieza a formar glóbulos rojos.
  • La suave capa de vello llamada “lanugo” se desprende.
  • Su cráneo sigue siendo flexible y blando. Sin embargo, sus huesos se endurecen.
  • Las uñas llegan a la punta de los dedos.
  • Su piel se vuelve suave y rosada.
  • Las extremidades y nalgas adquieren un aspecto regordete.
  • Entre las semanas 34 y 36 nuestro bebé habrá crecido sustancialmente y tendrá menos espacio. Sentiremos giros, contoneos y estiramientos en lugar de patadas.
  • La grasa se acumula para mantener la temperatura corporal fuera del útero.
  • Nuestro bebé se prepara para nacer. Su cabeza desciende hasta la pelvis hasta posicionarse correctamente. Si esto no sucede, debemos acudir a nuestro médico y seguir sus instrucciones.

Este ciclo final se destaca por tener síntomas incómodos. Resulta cansador y exigente desde el punto de vista físico y psicológico. Estas son las cinco preocupaciones más importantes que surgen en la víspera del alumbramiento:

  1. ¿Nacerá mi bebé antes de tiempo? Es uno los temores más grandes que nos acechan. Si bien hay diversos factores de riesgo como tener un embarazo múltiple, ser mayor de 40 años, afecciones del cuello uterino, complicación de la placenta, entre otros, No podemos determinar con certeza qué produce un parto prematuro. Muchas mujeres jóvenes y sanas lo experimentan sin razón alguna. Debemos estar atentas a cualquier manifestación atípica, aclarar las inquietudes con nuestro ginecólogo y acudir a las citas prenatales.
  2. ¿Seré una buena madre? Esta inquietud es intensa cuando la madre es primeriza. Sin embargo, la viviremos cada vez que tengamos un hijo. La incertidumbre es una parte natural del proceso. Para aliviar este estado de ansiedad podemos dialogar con otras madres recientes, asistir a cursos prenatales y practicar ejercicios de relajación.
  3. ¿Cómo se evitan las complicaciones en el alumbramiento? Parir es un ritual emocionante y perturbador. La felicidad de ver nacer a nuestro hijo se combina con el dolor físico y el miedo a perder el control sobre nuestro cuerpo. Mantener una alimentación saludable, tomar clases de preparación, investigar sobre los temas que nos preocupan y establecer una relación cercana con nuestro médico tratante, nos proporcionarán confianza y fortaleza.
  4. ¿Cuáles son los síntomas del trabajo de parto? Esta es una pregunta que nos perseguirá en los últimos días. Hay varias señales que nos indican su llegada: el bebé desciende hacia la pelvis y se encaja, expulsamos el tapón mucoso, empiezan contracciones rítmicas y dolorosas, se rompe nuestro saco de líquido amniótico y lo expulsamos. El cuello del útero se ablanda y se dilata.
  5. ¿Mi hijo está sano? A lo largo de nuestro embarazo hemos realizado ecografías y exámenes especializados. Aunque obtengamos resultados normales, la salud del bebé será una de nuestras principales inquietudes. Si seguimos las indicaciones del médico tratante y asistimos a nuestros controles, nuestro hijo nacerá saludable.


Author

La mejor experiencia de mi vida fue tener a mi niñita. Compartir lo maravilloso de todo el proceso es como volver a rememorarlo por un momento.

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