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Hace más de 20 años, una antropóloga decidió llamar a un viaje que se realiza con un recién nacido “babymoon”. Algo así como la luna de miel del bebé con sus “nuevos” padres.

Poco tardó la cosa en irse adaptando a una especie de escapada o viaje que realizan los padres durante el embarazo. De hecho, es una muy buena forma para conseguir establecer unos primeros vínculos familiares entre los tres miembros de la nueva familia, y de esa forma, que todo vaya mejor los meses que vienen por delante.

No existen motivos ocultos para realizar o no este viaje, simplemente puede ser una buena oportunista para buscar un descanso entre el trasiego constante de lo que significan las primeras semanas el mundo de los bebés y el embarazo.

También puede ser una oportunidad para disfrutar de la vida en pareja “solos” por última vez, ya que después vendrá el fascinante mundo de los pañales, los llantos y las reformas en la casa.

Así que si tenéis esta oportunidad, no hace falta que sea el viaje de vuestra vida ni que vayáis a un destino lejano, puede ser un gran momento para hacer un viajecito de aquellos que os dejen el cuerpo y la mente listos para afrontar lo que viene encima.

¿Cuando es el mejor para realizar una babymoon?

Como todo en la vida, no hay una fecha mejor que otra, ni tampoco es un aspecto totalmente obligatorio, pero si es cierto que cuanto más avance el embarazo la movilidad de la madre va en descenso, y por tanto, una buena fecha para embarcarse en una escapada puede ser entre la semana 12 y 28.

En todo caso, es mucho mejor que consultes con tu médico sobre esto, ya que como es lógico cada embarazo es distinto y pueden haber motivos de riesgo que aconsejen otras fechas, o incluso ni siquiera realizar el viaje.

Esto nos lleva a un tema sobre las precauciones.

¿Es del todo seguro para la embarazada un babymoon?

Pues es evidente que no, por ello, es mejor realizar esta escapada cuando aún no sea peligroso ponerse un cinturón de seguridad, o incluso subir a un avión. Aunque es evidente que estar embarazada no supone una especie de clausura, sin que se deben tomar precauciones.

Ante todo, se trata de seguir un poco el sentido común, y ante todo, plantear la salida como una escapada tranquila y relajada. Si sois una pareja que ama la aventura y los deportes de riesgo, pues tocará probar otras cosas más tranquilas y sosegadas.

Aquí es importante la opinión de vuestro médico, para que de sea forma seamos consciente de lo que tenemos por delante, aunque la recomendación general de realizar el viaje entre la semana 12 y 28 de embarazo suele ser bastante acertada porque aún tienes movilidad suficiente y pocos riesgos.

Cuando no realizar el babymoon

Capítulo a parte para aquellos que decidan acudir a destino exóticos. Con esto debes tener mucho cuidado, porque no se trata justamente de irte a países con climas que pueden suponer riesgos para el bebé. En este sentido, el babymoon hace más referencia a una escapada rápida a un destino cercano, que suponga el menor estrés posible para la embarazada.

Además, si sois una pareja que se agobia de forma constante cuando afrontáis un viaje, quizá mejor plantear unos días de desconexión en vuestra propia casa, más que tensionar la relación y los nervios de la embarazada en un viaje lleno de estrés.

 



Author

Padre primerizo, soporte logístico y coordinador de la "llegada".

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